Einstein y Dios

Le Preguntan a Einstein, ¿Cree Usted En Dios? Esta Fué Su Respuesta…

El siguiente post es una reproducción de algo que me encontré reciéntemente, que pensé tenía mucha relación con la Ley de la Atracción.

Ahora, te debo aclarar algo. Algunas estudiantes de la prosperidad, cuando comienzan a ahondar más sobre estos temas, a veces sienten recelo si lo que están aprendiendo conflictúa con sus creencias y se preguntan si están haciendo bien o mal.

Debo decir que cada persona es libre de tomar sus propias decisiones en cuanto a su aprendizaje. Conforme más aprendo y adquiero experiencia de vida, siento que soy más consciente que la mejor medida de si algo es “bueno” o “malo,” es nuestra propia experiencia. Nuestra propia voz interior que siempre está allí para guiar nuestro camino.

En sí, lo que sea interpretes de la Ley de la Atracción lo que resulta cierto es que pasará por tus propios filtros y por lo tanto tus resultados siempre tendrán causa en tus pensamientos, palabras y acciones. Del mismo modo, independientemente si crees en la Ley de la Atracción o no, siempre estarás sujeto a sus efectos.

Si eres lector de este blog tengo la sospecha que algo te atrajo a investigar más sobre estos temas. Quizás al igual que a mí, un deseo para descubrir la verdad de cómo funcionan las cosas te empuja a seguir estudiando más. Todos queremos mejorar nuestras vidas, de estoy seguro. Y en lo personal, pienso que entender cómo funciona la Ley de Atracción nos puede ayudar mucho.

Bien, con el siguiente post me encontré:

Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:

-¿Cree Ud. en Dios?

Y él respondía:

-Creo en el Dios de Spinoza.

El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas…

Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes

Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:

Dios hubiera dicho:

“Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.

Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.

Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las
playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.

El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito…

¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias… de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?

¿Qué clase de dios puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.

Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?…

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?

Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han
enseñado acerca de mí.

Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.

¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti”.

Spinoza

Si conoces a alguna persona que piensas le serviría aplicar los Principios Universales de la Ley de Atracción, le puedes recomendar el Kit de Manifestación que encontrará gratis en este sitio:

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Resumen
Le Preguntan a Einstein, ¿Cree Usted En Dios? Esta Fué Su Respuesta...
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Le Preguntan a Einstein, ¿Cree Usted En Dios? Esta Fué Su Respuesta...
Descripción
¿Creía Albert Einstein en Dios? Esta es una pregunta que le hacían constantemente al gran físico, descubre cuál fué su respuesta.
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